Tres opciones para un mismo LLM
Todos quienes ingresan a este magíster lo hacen a un mismo plan, el de Derecho Internacional y Europeo, aunque a poco andar deben elegir su especialización, si aplicado a la jurisprudencia de estas jurisdicciones, al Derecho de los negocios o al Derecho Público. Sin embargo, las opciones se mantienen abiertas para aquellos más inquietos, ya que el programa permite tomar ramos de las especializaciones no elegidas como cursos electivos.
Este LLM fue inaugurado por la KU Leuven en 1990 y en su programa incluye lecturas, tutoriales y masterclasses o clínicas —son ocho de ellas a lo largo de todo el ciclo—, donde se enfatiza el conocimiento práctico de las leyes. Por lo mismo, entre sus instructores se cuentan el presidente de la Corte Europea de Justicia, así como un ministro, de origen belga, de la Corte Europea de Derechos Humanos. Sin embargo, eso no es todo, porque entre sus actividades se incluyen visitas a audiencias en estas dos instituciones, ubicada la primera en Luxemburgo y la segunda en la ciudad francesa de Estrasburgo.
Ofrece la opción de full-time de un año o medio tiempo de dos años y su estudiante ideal es un graduado de derecho en cualquier país, independiente de su cultura jurídica, con algún grado de conocimiento de las leyes europeas e internacionales. Además, por su proximidad con la capital belga de Bruselas, el plantel asegura que se trata de una oportunidad para alumnos que busquen una carrera legal en el viejo continente.
Sobre la Universidad
Fundada en 1425, esta universidad es una de las más prestigiosas, antiguas y grande de Bélgica. Conocida también como Universidad Católica de Lovaina La Vieja, surge bajo estos nombres en 1968, cuando la UC de Lovaina se dividió en dos planteles "hermanos" debido a conflictos lingüísticos. Así, en la KU Leuven el idioma principal es el holandés –hay que recordar que se ubica en la zona flamenca de este país–, aunque muchos de sus programas son hablados en inglés, especialmente los dirigidos para posgraduados. El otro plantel derivado de la institución original se llama UC de Lovaina La Nueva, está ubicada en Valonia y su idioma es el francés. Entre sus principales hitos destaca su amplia matrícula, con unos 58 mil estudiantes en total y donde los extranjeros tienen unas 150 nacionalidad representadas, además de ser considerada una de las universidades "más innovadoras" de Europa. ¿Cómo se mide esto? En que cada año el número de patentes inscritas por el plantel es mayor que cualquier otra del continente, así como por estar entre las más citadas por académicos externos. Otra de sus particularidades son sus 24 bibliotecas a lo largo de sus 15 campus repartidos en distintas ciudades, que contienen millones de libros, muchos de ellos del siglo XV.
CLIMA
Hay quienes definen el clima de Bélgica como sorpresivo, siendo posible experimentar las cuatro estaciones un mismo día. En esta definición, Lovaina no es la excepción. Con un clima marino moderado de inviernos suaves pero lluviosos y veranos relativamente calurosos y húmedos, sus temperaturas promedio van desde 1°C en los momentos más helados y 23°C en los más cálidos, no siendo raros el viento y las precipitaciones. Estas últimas acumulan 750 mm anuales, especialmente durante junio y siendo casi inexistentes en mayo.
TURISMO
La arquitectura es una de sus principales atracciones, siendo sus joyas el Ayuntamiento, un edificio representativo del gótico flamenco del siglo XV recubierto de una interminable decoración tallada en piedra y coloridas banderas, además de 236 estatuas de personajes relevantes en la historia, y la universidad, verdadero centro neurálgico de la ciudad que destaca, especialmente en el Instituto de Filosofía, por sus cuidados interiores y jardines, además de por su biblioteca, incendiada durante la Primera Guerra Mundial y reconstruida años después, desde su torre es posible captar algunas de las mejores panorámicas de Lovaina.
Tampoco se puede olvidar de visitar la Iglesia de San Pedro que, fundada el año 986, la convierte en la más antigua de la ciudad y cuenta además en su interior con pinturas de los siglos XVII y XVIII, además de una torre de 50 metros de altura; la Iglesia de San Miguel, ubicada en el punto más alto de Lovaina y destacado por ser uno de los principales exponentes europeos de la época barroca; la Iglesia de Santa Gertrudis, famosa por estar construida sin ningún clavo, o la Iglesia de Santiago, con su característica campana ubicada en las afueras del edificio. Junto a ellas también destacan el beaterio, también llamado begijnhof o beguinaje, antiguo monasterio del siglo XIII habilitado actualmente como residencia de estudiantes.
El jardín botánico, ubicado a unos minutos del centro de la ciudad, es otro imperdible. Reconocido como el más antiguo de Bélgica, fue fundado en 1738, tiene entre sus principales atracciones un invernadero de 450 metros cuadrados con una amplia variedad de flora tropical, al que se suman las abadías: a algo así como un kilómetro del casco urbano está la Abadía de Keizersberg, construida sobre el terreno de un antiguo castillo está rodeada por grandes muros que lo asemejan a una fortaleza, aunque hoy es una residencia estudiantil, y sus jardines son públicos ya que fueron donados a la ciudad; un poco más lejos, a unos 2 kilómetros y medio, se encuentra la Abadía Park, construida el año 1129, en la actualidad su congregación sigue viviendo en el recinto, aunque hay visitas guiadas para conocer su interior, mientras que la Abadía de Vlierbeek, también edificada en el siglo XII, se ubica cerca del centro y, aunque no hay religiosos en ella, sí funciona como parroquia, por lo que se puede visitar todos los domingos, si es que no hay misas preparada para ese día.
Muchos de estos monumentos han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
ACTIVIDADES RECREATIVAS
Durante el año, la mayoría de quienes viven en el centro de Lovaina son estudiantes, lo que le ha dado el apelativo de ser “una verdadera ciudad universitaria”. Por eso, la mayoría de sus actividades se estructuran en torno a ellos, a lo que se suma su fama de ser la “capital cervecera” de Bélgica. Una explosiva unión que termina en la plaza Oude Markt, lugar del antiguo mercado de la ciudad ahora reconvertido en una sucesión de terrazas de bares, cuyo día cúlmine de fiesta son los jueves. En este mismo lugar, además de en la plaza Grote Markt y en la calle MuunStraat, se realiza cada primer domingo de agosto el Hapje-Tapje, festival culinario organizado por los restaurantes y hoteles del lugar que incluye hasta carreras de camareros por demostrar quién es el mejor.
Una visita al primer lugar donde se fabricó la mundialmente conocida Stella Artois es otra posibilidad para descubrir nuevos rincones. La empresa, fundada en 1366 como Den Hoorn, pasó en 1708 a llamarse Artois y en 1926 a sumar el Stella a su nombre. Hay tours guiados en inglés, francés y holandés tanto para esta marca como para las fábricas de otras famosas en el país (Hoeegarden y Jupiler). Sin embargo, estas no son las únicas con posibilidades de visitas: en pleno centro histórico está la fábrica artesanal Domus y la cervecería The Capital, que asegura poseer la selección de bebidas más grande del mundo. Otro dato: el último fin de semana de abril se celebra el Festival Zythos de la Cerveza, donde un centenar de productores belgas ofrecen sus variadísimos productos. La entrada es libre y hay un servicio de transporte gratuito.



