LLM flexible con cursos introductorios y avanzados
Cursos introductorios y avanzados, seguir un área en específico o armar la propia malla son algunas de las características que marcan la flexibilidad del LLM ofrecido por el Boston College que, como dice su resumen, «no importa lo que elijas, te puedes beneficiar del trabajo con profesores de renombre por su trabajo académico y experiencia en el mundo real». De esta forma, los alumnos pueden seguir una o cinco menciones: Negocios y Derecho Comercial (Business and Commercial), Derecho Medioambiental (Environmental Law), Derechos Humanos (Human Rights), Propiedad Intelectual (Intellectual Property) e Impuestos (Taxation).
Igualmente, la universidad tiene destrezas significativas en Derecho Internacional, Derecho Constitucional, Derecho de Familia y Género e Historia Legal, ramos que los alumnos del LLM también pueden tomar. Lo mismo sucede con asignaturas de otras carreras y departamentos, que también tiene permitido incluir en su malla, aunque son obligatorias para los estudiantes internacionales las asignaturas US Legal System y Law Practice. Es por esta misma razón que las oportunidades profesionales de los graduados de este programa son amplias, desde práctica corporativa, servicio en el gobierno o el poder judicial, hasta organizaciones internacionales o no gubernamentales e investigación.
¿A quiénes buscan? Los candidatos más atractivos para ser elegidos —reconocen— son los extranjeros y abogados estadounidenses con experiencia. Por esta misma razón, el texto de presentación personal que este entregue es uno de los elementos más relevantes de su postulación. Junto con esto, se solicitan tres cartas de recomendación, las que pueden provenir de un profesor que te conozca, especialmente útil en recién graduados, o de un jefe o superior, en el caso de aquellos con experiencia laboral.
Sobre la Universidad
Conocida como BC, esta universidad privada católica se ubica en Chestnut Hill, adinerada zona de Nueva Inglaterra, en el Estado de Massachusetts, a menos de 10 kilómetros del centro de Boston. Sus orígenes se remontan a mediados del siglo XIX, cuando Benedict Joseph Fenwick, segundo arzobispo de Boston, comenzó a desarrollar la idea de que la ciudad debía tener un "college" para educar a una nueva generación de líderes para su comunidad. Así, en 1827 abrió una escuela en el sótano de la catedral, pero dos décadas más tarde abandonó el proyecto y abrió el College of the Holy Cross en Worcester. En paralelo, otro religioso, John McElroy, recolectó los fondos necesarios e inauguró The Boston College, que recibió a sus primeros alumnos en 1859, aunque cerró dos años después por el estallido de la Guerra Civil y problemas internos. En 1863 fue nuevamente abierta, siendo la primera institución universitaria jesuita de la ciudad y la segunda del Estado. A principios del siglo XX se consideró que su ubicación no permitía expandirse más, por lo que iniciaron la construcción de nuevos edificios donde se mantiene hasta hoy su campus principal. Actualmente tiene alrededor de 15.000 estudiantes, entre pre y posgrado, repartidos entre sus nueve escuelas y colegios, incluida la Facultad de Derecho, y es constantemente elegido como uno de los más prestigiosos planteles del país. Su proceso de selección es exigente: de las poco más de 30 mil postulaciones recibidas en su último proceso, solo el 27% fue aceptado. Entre ellos, además, hay representantes de 40 países y entre sus alumnos reconocidos se cuentan empresarios, políticos, escritores, artistas, religiosos, economistas, académicos y atletas de las más variadas áreas. Cuenta con un sistema de bibliotecas con más de dos millones de volúmenes impresos y alrededor de 12 mil objetos en total, que incluyen manuscritos, periódicos, documentos gubernamentales y microfichas, además de antiquísimos papiros digitalizados. Entre sus objetos más preciados se encuentran manuscritos e impresiones originales de Galileo e Ignacio de Loyola. Además, utiliza energía renovable y están altamente comprometidos con la sustentabilidad a través del cuidado del agua, el reciclaje, la comida local y el "green computin".
TURISMO
Este rico pueblo de Nueva Inglaterra, situado a 10 kilómetros al oeste de Boston, no es estrictamente de una denominación geográfica, sino que el nombre se refiere a una serie de pequeñas colinas. Otra de sus particularidades es que aunque hasta principios del siglo XX la mayoría de sus terrenos estaban dedicados a la agricultura, ya en 1870 algunas de sus áreas comenzaron a ser urbanizadas y, para ello, el trabajo estuvo a cargo del arquitecto Frederick Law Olmsted, quien también diseñó Central Park, en Nueva York.
Un dato de importancia que determinó que algunos de sus distritos fueron incluidos en el Registro Nacional de Lugares Históricos, en 1986, siendo posible encontrar ejemplos de arquitectura colonial, italiana, shingle, un renacimiento del Tudor y victoriano en sus villas y mansiones. El campus de Boston College, con sus seis edificios de piedra, es, además, un claro ejemplo de la llamada Collegiate Gothic arquitectura y se ubica en el distrito histórico de la ciudad.
Esta variedad de estilos es un atractivo que el turista no puede dejar de visitar. Así, la porción antigua de Chestnut Hill destaca sus raíces coloniales e incluye la parte que fue primero desarrollada cuando comenzó a construirse el área urbana residencial.
También es conocido por estar en parte de la ruta de la maratón de Boston, lo que le ha dado mayor fama.
ACTIVIDADES RECREATIVAS
Tanto turistas como residentes pueden disfrutar de entornos naturales, como la Hammond Pond Reservation, una amplia reserva forestal y de humedales protegidos que va desde Chestnut Hill hasta la ciudad de Newton, y el Kennedy Park and Conservation Area, un bosque post-agrícola del siglo XIX donde la naturaleza se mezcla con muros de piedra colonial, además de un pantano de arce rojo, árboles centenarios y muchos helechos.
La localidad también cuenta con tres centros comerciales: The Mall, The Street y Chestnut Hill Square.



