LLM enfocados en la variedad de gustos
Su propuesta es clara: apostar a la formación continua y a la actualización profesional permanente y, para ello, la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires cuenta con 14 maestrías o LLM en distintas materia, abarcando las más distintas ramas del mundo legal. ¿Cuáles son las opciones? Derecho Comercial y de los Negocios, Derecho y Economía, Filosofía del Derecho, Relaciones Internacionales, Derecho Internacional de los Derechos Humanos, Derecho Penal del Mercosur, Derecho de Familia, Infancia y Adolescencia, Derecho Internacional Privado, Problemáticas Sociales Infanto-Juveniles, Derecho Administrativo y Administración Pública, Derecho Penal y Derecho del Trabajo, además de una maestría interdisciplinaria en Energía y otra especializada en la magistratura, este última orientada a jueces o funcionarios del Poder Judicial, así como a abogados que quieran acceder al sistema.
Todos los programas tiene una duración de dos años, salvo el Magíster en Derecho Penal, con una duración de tres años, y están dirigidos a egresados de Derecho de universidades nacionales o extranjeras. En ellos los alumnos deben aprobar 10 cursos en un plazo máximo de cuatro años, desde el momento de su admisión, lo que se puede extender dos años más con la aprobación del Consejo Directivo, mientras que las asignaturas tendrán mínimo ocho y máximo 40 estudiantes inscritos. Además, en la mayoría de los casos los postulantes deben acreditar el conocimiento de un idioma extranjero entre inglés, francés, portugués o italiano, aunque en algunas ocasiones el requisito es solo manejar a nivel de comprensión lectora inglés o francés.
Los títulos de posgrado otorgados por la universidad no son habilitantes para el ejercicio de la profesión en Argentina, aunque la tramitación para revalidar grados extranjeros se inicia en la Dirección de Títulos y Planes de este plantel.
Sobre la Universidad
La U. de Buenos Aires (UBA) es una institución pública con sede en la capital argentina, de donde proviene su nombre. Fue fundada en 1821 y, como el resto de los planteles de ese país, no es arancelaria, lo que quiere decir que depende financieramente del Estado, pero tiene su propio sistema de gobierno, además de definirse como "libre y laica". Esto se refleja en que promueve la libertad de cátedra, existiendo más de un profesor que dicta cada materia, los que son seleccionados a través de un mecanismo de concurso y evaluación por jurados. Es considerada uno de los centros de estudio más prestigiosos de América Latina y, a nivel nacional, el 30% de la investigación científica se realiza aquí. En total cuenta con 85 carreras de grado y 116 títulos derivados de ellas, a lo que se suman especializaciones y maestrías, doctorados y posdoctorados. Está conformada por trece facultades, además de escuelas superiores y técnico profesionales, un instituto, un colegio nacional y varios centros universitarios regionales. También posee un centro cultural, un cine, una radio, 18 museos y cinco unidades asistenciales, además de la Editorial Universitaria de Buenos Aires. Aunque no tiene un campus único cuenta con dos terrenos donde se agrupan varias escuelas, además de distintos edificios repartidos por la ciudad. Actualmente tiene unos 315 mil estudiantes, de los que poco más de 13 mil son extranjeros, siendo sus carreras más populares Medicina, Economía, Arquitectura, Sicología y Derecho, esta última con 6 mil 214 inscritos en su última convocatoria. Entre sus egresados hay 15 presidentes de la nación y entre sus antiguos profesores o alumnos se cuentan cuatro de los cinco ganadores del Premio Nobel que tiene el país — uno de la Paz, dos de Medicina y uno de Química—.
CLIMA
En esta ciudad, las mayores lluvia se dan en verano, época en que se desarrollan las tormentas, a veces, muy intensas —en enero caen en promedio 138.8 mm y a lo largo del año se contabilizan unos 1.236 mm—, mientras que en invierno son más comunes las lloviznas débiles, pero continuas, con temperaturas máximas de 15,3°C y en ocasiones excepcionales mínimas bajo los 0 °C. Se trata de un clima subtropical húmedo, o templado pampeano, que también va aparejado con veranos cálidos, de temperaturas promedio durante el primer mes de 24,9ºC, aunque la elevada humedad —su índice anual es de 71,4%— puede volver el ambiente muy sofocante. Para calmar esos días los bonaerenses esperan el viento pampero, que tiende a concentrarse en el verano, precedido de cortas tormentas que dan paso a aires fríos y secos, a diferencia de la sudestada, viento fresco y muy húmedo que aparece entre abril y octubre, muchas veces junto a precipitaciones.
Como en la mayoría de las grandes urbes, las temperaturas en Buenos Aires han aumentado en las últimas décadas por la «isla de calor», siendo su temperatura media anual de 17,9 °C, aunque se mantiene inalterado en cuanto a las nevadas, particularmente infrecuentes.
TURISMO
En Buenos Aires siempre hay algo qué hacer y algo nuevo que ver; eso lo saben los turistas, que mantienen a este país y su capital como las más visitadas de Sudamérica. Los lugares históricos más importantes se encuentran en el casco histórico: ya que comenzó a construirse alrededor de la Plaza Mayo, acá están la Casa Rosada, sede del Ejecutivo; la Catedral Metropolitana, que ocupa el mismo sitio desde la Colonia; el edificio del Banco de la Nación Argentina; el antiguo Congreso y el Cabildo, que en parte fue demolido para la construcción, entre otras vías, de la Avenida de Mayo.
San Telmo y su famosa feria de antigüedades en la Plaza Dorrego —en esta zona además se ubica el Museo Histórico Nacional y el Parque Lezama, donde hay varias esculturas y monumentos— es otro imperdible, lo mismo que recorrer las ferias de artesanías de la Plaza de La Recoleta, sector donde también está el Cementerio del mismo nombre, con más de 90 bóvedas declaradas Monumento Histórico Nacional, entre ellas, la de Eva Perón. Acá igualmente se ubica el Museo Nacional de Bellas Artes, con su reconocida colección de autores impresionistas, entre ellos, obras de Van Gogh, Monet, Degas y Gauguin; la Biblioteca Nacional y la mil veces vista “floralis genérica”, esa, la misma del video de Soda Stereo, la escultura metálica con forma de flor, de 23 metros de altura, que se abre y cierra dependiendo de la hora del día.
Tampoco se puede pasar por el frente sin mirar el Teatro Colón, el recinto de ópera con la mejor acústica del mundo y, como se dice que Buenos Aires es una de las ciudades con el mayor número de teatros reunidos, una forma de comprobarlo en visitando la Avenida Corrientes, donde se reúnen algunos de los más importantes, que en total aseguran llegan a más de 300. Otro recorrido que se debe hacer es el de Caminito, con sus conventillos típicos y paredes pintadas de colores, que lo han convertido en un museo a cielo abierto. Además, es el barrio que alberga La Bombonera, el estadio del equipo de fútbol Boca Juniors, con la particular forma que le da ese nombre.
ACTIVIDADES RECREATIVAS
Para disfrutar la gastronomía, siempre está Palermo, además de la cultura y la gran cantidad de artistas que venden sus diseños. Acá también está el Parque 3 de Febrero, donde se encuentra el Rosedal, una colección de más de 18 mil rosas y un lago que lo rodea. Todos los meses de julio, cuando empieza la época de poda, los vecinos y turistas se acercan a los jardineros para recibir flores o los esquejes a partir de los cuales se pueden reproducir nuevas especies. Los rosales alcanzan su máxima expresión en octubre.
Y para los más aventureros, 20 kilómetros al norte de Buenos Aires está la ciudad de San Isidro. Esta es una escapada ideal para quienes buscan un lugar tranquilo, al que además se puede llegar en tren, ideal para hacer paseos ecológicos y caminatas, o visitar con niños. Un poco más lejos, pero solo a 30 kilómetros al norte de Buenos Aires, está el Delta del Tigre: 200 km cuadrados de islas separadas por arroyos y canales entre el río de la Plata, el río Luján, el Paraná de las Plamas y el Canal Arias. Es un destino para los que buscan pasear por el río, visitar museos, hacer deportes náuticos, sobre todo a remo, pasar un día al aire libre en un restaurante con piscina, ir a un parque de diversiones o comprar objetos de decoración, artesanías y muebles. Otro panorama es ir a Colonia del Sacramento, en Uruguay, a 50 kilómetros de la ciudad. Para llegar hay que tomar un buque o ferry desde el Puerto de Buenos Aires que se demora unas cuatro horas. Se trata de un lugar colonial bien conservado, característico por sus calles empedradas y varios museos, ideal para tomar fotografías. Es más, la ciudad fue nombrada Patrimonio Histórico de la Humanidad por la Unesco.
Una costumbre importante es la de los Festejos de Carnavales: todos los fines de semana de febrero las murgas y agrupaciones artísticas sallen a la calle en distintos barrios a ofrecer su música, baile y canto. Otra tradición es la Feria Internacional del Libro, que se realiza en abril y es una de las cinco más importantes y grandes del mundo. Siguiendo con los libros, la ciudad tiene infinidad de locales para visitar, destacando El Ateneo, antiguo teatro refaccionado para este fin, elegido entre las más bellas librerías del mundo.



