¿Un LLM para pensar el Derecho o las políticas públicas?
Dos son las alternativas que la Universidad Nacional Autónoma de México ofrece a sus postulantes egresados de la carrera de leyes: una Maestría en Derecho y otra en Política Criminal.
El primero se define como un programa orientado a formar alumnos con alta capacidad para el ejercicio académico y profesional, iniciándolos en el trabajo de investigación, además de promover en ellos la discusión de las corrientes dogmáticas, filosóficas, políticas, económicas y sociojurídicas vinculadas con el Derecho, así como entre investigadores y profesores de diversas especialidades nacionales y extranjeros; mientras que el segundo explica que busca desarrollar estudiantes con alto sentido crítico en el contexto normativo y empírico, que puedan diseñar y evaluar políticas de Estado para la prevención y sanción de conductas antisociales, tanto en el orden de los fundamentos sustantivos y adjetivos, como en los fines y presupuestos de la pena, en relación a las modalidades de ejecución y sustantivos penales, además de capacitarlos en la investigación interdisciplinaria en torno a las políticas públicas de control social.
Ambos magísteres tienen una duración mínima de cuatro semestres y al al final de cada curso se debe presentar un trabajo de tesis sobre un tema novedoso, con una metodología rigurosa, conforme a las líneas de investigación del plan de estudios, junto con aprobar un examen general de conocimientos y otro con el cual defenderán oralmente la investigación final, luego de haber expuesto previamente los motivos e hipótesis que originaron ese proyecto.
Sobre la Universidad
La U. Nacional Autónoma de México (UNAM) es una institución pública considerada entre las mejores del mundo y especialmente activa en materia artística y tecnológica. Además, con sus 350 mil alumnos, de los cuales unos siete mil son extranjeros, es la más grande del país y de Latinoamérica, destacando por su exclusivo nivel de selección; en 2016 aceptó solo al 8% de sus postulantes. Fundada en 1910, es heredera directa de la Real y Pontificia Universidad de México, creada a mediados del siglo XVI, y en su carácter de plantel autónomo es un organismo descentralizado del Estado y basado en los principios de libertad de cátedra e investigación. Su campus principal es conocido como Ciudad Universitaria, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2007 como "un conjunto monumental ejemplar del modernismo del siglo XX", y cuenta con más de 3 millones de metros cuadrados, incluida una reserva ecológica. Igualmente, en este espacio alberga más de dos mil edificios, de los cuales 135 son bibliotecas—incluida una central y otra nacional—, las que en su conjunto reúnen casi siete millones de libros, así como una sala de conciertos llamada Nezahualcóyotl, sede de la Orquesta Filarmónica del plantel; un espacio escultórico de grandes proporciones y el Estadio Olímpico Universitario México 68, con capacidad para 68 mil 954 personas. Los tres ganadores del Premio Nobel de este país son egresados de la institución, entre ellos el de Literatura Octavio Paz, y lo mismo sucede con el Premio Miguel de Cervantes: todos sus ganadores fueron alumnos de esta casa de estudios.
CLIMA
Por su altura sobre el nivel del mar (2.250 msnm), esta ciudad posee variados climas que van desde el templado hasta el frío húmedo e incluso la tundra alpina, en las zonas más altas. Sin embargo, en el espacio urbano se experimenta uno de tipo templado lluvioso, con una media de 16,6 ºC y temperaturas máximas superiores a los 28ºC, incluso llegando a los 32ºC a finales de la primavera, en mayo, mientras que en algunos días del invierno las temperaturas bajan de los 0ºC en el centro histórico de la ciudad y a -4ºC en las áreas periféricas, aunque en general los meses más helados varían desde una mínima promedio de 6,4ºC a una máxima de 14,6ºC.
La temporada húmeda, en tanto, va de mayo a noviembre, aunque la cantidad de lluvia es mayor entre los meses de junio y agosto (189,5 mm y 171.2 mm, respectivamente). De igual forma, en la ciudad pueden ocurrir fenómenos extremos, como granizadas, habituales entre mayo y septiembre, a diferencia de las nevadas, que son muy escasas.
TURISMO
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el centro histórico de esta ciudad, denominado Zócalo y antes llamado distrito Federal, está ubicado en el Valle de México y hoy se encuentra rodeado por la Catedral Metropolitana, construida donde se encontraba el Templo Mayor Azteca y es catalogada como la más grande del continente en su tipo; el Palacio Nacional, el antiguo palacio del Ayuntamiento y el edificio de Gobierno. Además, con sus 1.495 kilómetros cuadrados, se divide administrativamente en 16 delegaciones y es una de las más pobladas del mundo, así como la más grande del continente americano.
Una visita a este lugar ofrece barrios inundados de art nouveau y art dejó, además de la posibilidad de disfrutar de una rica oferta gastronómica y perderse por las calles de la ciudad con más museos del mundo.
Un hermoso paseo es ir a Xochimilco. En medio de una colosal urbe se encuentra este ecléctico lugar donde redescubrirás los colores si caminas por los pasillos de sus mercados llenos de flores irisadas, o podrás navegar en medio de canales amuralladas con jardines y cortinas de árboles sobre sus pigmentadas y brillantes trejineras, para evocar aquellos tiempos en que el ambiente lacustre dominaba el paisaje del Anáhuac; ahí descubrirás unas pequeñas islas artificiales, llamadas chinampas, en las que se cultivan flores, hortalizas y plantas ornamentales.
Para respirar la frescura de los árboles, en esta contaminada ciudad, puedes escaparte a Chapultepec. Allí puedes caminar por las avenidas peatonales que están rodeadas por viejos ahuehuetes, cedros y pinos. Puedes sentir la frescura del parque con sus lagos que fueron testigos de los pasos del empedados azteca Moctezuma, en lo que fuera un jardín botánico. Con una pequeña caminata, llegas al Castillo de Chapultepec, que fue el palacio imperial de Maximiliano de Habsburgo y residencia presidencial durante el siglo XIX. Hoy alberga el Museo Nacional de Historia.
Si para ti México es sinónimo de Diego Rivera y Frida Kahlo, no puedes dejar de visitar su casa que hoy es un museo, ubicado en el barrio Coyoacán. Pero no es lo único que tiene que ofrecer este vecindario. En sus calles, sobretodo por las mañanas, se siente la magia y la tranquilidad de su ambiente. Tiene un colorido artístico y popular de día; y de noche disfrutarás de sus sonidos, de su música, de la exclusividad de sus rincones, el encanto de sus calles, callejones y sitios emblemáticos (como la Plaza de Coyoacán), rodeados de casas virreinales, centros culturales, restaurantes, librerías, galerías y casas de artesanía.
ACTIVIDADES RECREATIVAS
Una buena idea es visitar Puebla. Maravíllate con el esplendor de sus elegantes edificios coloniales, sus calles y sus sabores que hacen honor a su sobrenombre «De los ángeles». Una ciudad con hermosas fachadas recubiertas de talavera es un auténtico y único lugar.
Puebla es un encanto; es la mezcla perfecta entre historia, tradición, cultura, belleza natural y modernidad, con toques de arte y edificios llenos de colores.
Muchísimos artistas, viajeros, intelectuales y curiosos han encontrado en Puebla el lugar perfecto para inspirarse, tomar distancia del día a día y relajarse. Casas tradicionales, deliciosa gastronomía y un sinfín de tesoros componen un destino del que nunca querrás irte.
Si eres de los que vibran con las zonas arqueológicas imaginando como hubiera sido vivir en tiempos pasados, Tula es para ti. Antigua capital de los indígenas toltecas, esta zona arqueológica es la más famosa del estado de Hidalgo. Aquí, podrás admirar a los espectaculares Atlantes, columnas de piedra (hechas en cuatro bloques) que representaban a los valientes guerreros que defendían a la ciudad fundada por Quetzalcoált.



