¿Cómo ser aceptado en el LLM de Harvard?
Desde el principio dicen que la competencia es dura, porque cada año postulan alrededor de 1.600 personas en busca de alguno de los 180 cupos —en la última convocatoria fueron 184— que normalmente están disponibles para el LLM de la Universidad de Harvard, una de las más prestigiosas del mundo y que, por lo mismo, convoca a alumnos de unas 70 nacionalidades y con los más diversos antecedentes. Eso sí, sus responsables exigen exclusividad y aclaran que es muy inusual que acepten a candidatos que ya cuentan o que estén en proceso de egresar de otro Magíster en alguna Escuela de Derecho de Estados Unidos.
Se trata de un programa de un año a tiempo completo que expone al estudiante a los modelos norteamericanos de educación legal, con énfasis en el desarrollo de pensamiento crítico y autorreflexivo, aunque sin dejar de lado aspectos sustantivos del derecho. Por eso la idea es que el mismo alumno vaya armando su programa sin mayores restricciones temáticas, aunque siguiendo ciertos parámetros impuestos por el plantel, como la obligación de tomar algunas asignaturas sobre el derecho de este país y otros sobre redacción, este último fundamental para el trabajo final, que puede ser un ensayo de alrededor de 50 páginas sobre un tema elaborado en conjunto con algún académico de la facultad o un texto de unas 25 páginas sobre algún tema visto en un curso o seminario, aunque también está la opción libre.
Y ¿quiénes entran a este LLM? Entre los aspectos que se consideran para aceptar a un candidato se cuentan, además de los resultados académicos, trayectoria profesional y perspectivas de carrera, cartas de recomendación. Este requisito es particularmente importante y tiene sus claves para un resultado exitoso: el mínimo que se debe entregar son dos, pero por ningún motivo pueden ser más de cinco, aunque la media, y lo más recomendado, es que sean tres. Otro consejo, dado por el mismo plantel, es que estas sean escritas por miembros de la Facultad de Derecho a la que pertenece el postulante y que conozcan profesionalmente sus habilidades y, por lo mismo agregan: “Recomendaciones de amigos o familiares, independiente de cuan importante estos sean, generalmente no son de ayuda”.
Sobre el perfil del estudiante, la última generación se caracterizó porque el 99% de sus alumnos eran extranjeros, el 76% de ellos tenían dos o más años de práctica profesional o experiencia docente —27 eran profesores de Derecho— y, aún más, el 26% tenía algún grado avanzado de estudios, incluyendo seis con doctorado. Entre las profesiones se encontraban 11 clerks de la Corte Suprema y cuatro jueces en ejercicio.
Sobre la Universidad
Ocho presidentes de Estados Unidos, entre ellos Barack Obama, John F. Kennedy y George W. Bush, además de varios gobernantes extranjeros y múltiples empresarios, como Bill Gates y Mark Zuckerberg, son algunos de los egresados de este plantel, el más antiguo del país —fundado en 1636— y uno de los más reconocidos: es parte de la Ivy League, que agrupa a las instituciones privadas de educación superior más selectivas y prestigiosas, compuesta además por las universidades de Brown, Columbia, Cornell, Dartmouth, Pensilvania, Princeton y Yale. También destaca por sus diez facultades y un Instituto de Estudios Avanzados con distintos campus a lo largo del área metropolitana de Boston, siendo el mayor de ellos el Harvard Yard, con 85 hectáreas de extensión, así como por su sistema de bibliotecas, con 79 sedes individuales y más de 18 millones de volúmenes en su fondo, lo que la convierte en una de las mayores bibliotecas académicas del mundo, así como por sus múltiples museos y centros deportivos, que incluyen, entre otros, un estadio y una piscina olímpica. Actualmente tiene 21 mil estudiantes, entre pre y posgrado, y en su historia destacan 13o premios Nobel como alumnos, profesores o miembros de la universidad.
CLIMA
Dicen que si no te gusta el clima de esta ciudad, es cosa que esperes 10 minutos para que cambie. Definido como “impredecible”, la primavera en Cambridge tiene temperaturas moderadas de entre 15°C y 20°C, aunque las noches son definitivamente más frías. Los veranos, en cambio, son cálidos, con temperaturas promedio siempre rodeando los 30°C, e incluso más, y aunque el otoño se caracteriza por sus noches heladas, es una de las estaciones preferidas por quienes visitan esta zona, la de Nueva Inglaterra, a las afueras de Boston, en especial por lo atractivo que resulta el cambio de follaje de sus árboles. El invierno, en tanto, puede llegar a registrar, en su punto más bajo, cerca de -7°C, caracterizándose por sus precipitaciones. Es más, en comparación con el resto del país, acá caen 132 centímetros de nieve, cuando el promedio nacional es de 66, y la lluvia también se ubica unos 10 puntos más arriba que la media de Estados Unidos.
TURISMO
Muchas personas asocian la Universidad de Harvard y el MIT (Massachusetts Institute of Technology) a Boston, sin embargo, ambas instituciones académicas, consideradas entre las más prestigiosas del mundo, no se ubican allí sino a unos 5 kilómetros de distancia, en Cambridge, fundada en 1630 bajo el nombre de New Town y alrededor de una década después renombrada como tal en honor al famoso plantel inglés. Para llegar a ella se puede cruzar el Puente Longfellow y el Río Charles, aunque también existe la opción del metro desde el centro bostoniano.
Este lugar ha sido llamado «la ciudad de las plazas», ya que la mayoría de sus distritos comerciales se ubican en ellas y entre las que se ubican, por ejemplo, la Plaza Kendall, conocida como «la milla más innovadora del planeta» debido a su alta concentración de start-ups tecnológicos; la Plaza Central, conocida por su amplia variedad de restaurantes étnicos; la Plaza Harvard, distrito financiero y centro histórico de la ciudad donde se hacen permanentes conciertos y mercados al aire libre, y Plaza Inman, donde se ubican muchos restaurantes, bares, salas de música y boutiques.
Las galerías y exposiciones son otra posibilidad de recorrido turístico en Cambridge: Harvard cuenta con un Museo de Arte, que incluye los museos Buch-Reisigner, con su colección de arte alemán; Fogg, con una colección de arte de Europa Occidental, y Arthur M. Sackler, que contiene obras del Medio Oriente y Asia; unl Museo de Historia Natural, con colecciones de plantas, minerales y zoología; un Museo de Arqueología y Etnología, además de uno de Semiótica. El MIT, por su parte, cuenta con un museo donde se presentan colecciones holográficas, obras de arte relacionadas con tecnología, inteligencia artificial, robótica, historia marítima e historia del mismo instituto, y el centro de artes visuales del MIT.
ACTIVIDADES RECREATIVAS
Todo el año es posible ver colecciones permanente de arte público tanto en la ciudad como en los campus de Harvard y el MIT, así como otras temporales que son parte del Cambridge River Festival, que se realiza anualmente en junio. Pero eso no es todo, porque cada año también se realizan otras actividades o festivales callejeros como el Central Square World’s Fair, en mayo; el If This House Could Talk, proyecto comunitario artístico e histórico, y el Honk! Festival, donde decenas de bandas musicales se reúnen durante un día y que reflejan la tradición de músicos y artistas callejeros que tiene esta ciudad en los meses de verano y primavera.
También existen tour guiados por distintas partes de la ciudad y con diversos temas, desde el recorrido de fantasmas hasta el que se realiza por Harvard y el MIT, el que se centra en arquitectura, literatura, innovación y tecnología o el centro histórico de la ciudad. Hay opciones en inglés, francés y español.



